El empleo no está en venta

Me estoy deslocalizando

Ante las informaciones recientes sobre la operación entre KONE y TKElevator, apuntan a que la operación implicaría posibles desinversiones para superar el control de Bruselas y poder cumplir con las exigencias regulatorias.

La desinversión no es una solución técnica, es un problema laboral.

La desinversión implica: cambio de empresa, riesgo de pérdida de derechos, inseguridad laboral a medio plazo.

Desde el sindicalismo lo decimos con claridad:

No aceptamos que la solución a un problema de competencia sea repartir el empleo entre empresas o fragmentar plantillas.

No es un ajuste técnico, es una decisión con impacto directo sobre miles de trabajadores y trabajadoras.

En los últimos días se ha evidenciado algo que hasta ahora se evitaba: El empleo ya forma parte del conflicto real de esta operación. Pudimos ver el cartel de nuestros compañeros alemanes en la presentación: “Primero nuestros empleos, después vuestros beneficios” ,refleja una realidad que la empresa no puede seguir ignorando.

Esta operación tendrá consecuencias laborales, y no pueden quedar fuera del debate público ni de la negociación. Es necesaria una participación real de la representación sindical.

Si hay garantías, habrá diálogo.
Si no hay garantías, habrá conflicto.

 

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